... Y aquí estoy, un día más, empadada.. y no precisamente por gotas de agua sino por gotas saladas que duelen como vidrio arañando toda mi piel. Hay heridas que no se ven pero son mucho más dolorosas que las que se perciben a simple vista, que las que al cabo de un tiempo cicatrizan o disminuye su marca, a pesar de todo esas solo son daños superficiales.
Yo hablo de sentimientos, esa gran suerte que tenemos nosotros, los humanos, de sentir, lo que nos hace diferentes de las demás cosas materiales, supuestamente ¿no?
Si, y aquí estoy yo, llena de esas cosas llamadas sentimientos, de mil y uno de ellos y de poco me sirve además de para estar mal. Algunas personas tienen la indudable suerte, desde mi punto de vista, de poder dejar lo que les lleva a estar mal a un lado en 1 segundo, pero otras, como por ejemplo es mi caso, la toma de deciciones es muy difícil y ya mejor ni hablar de apartar lo que sentimos. Si siento algo no puedo cambiarlo asi como asi por arte de magia y la verdad es que le doy demasiada importancia a cosas que no la tendrían que tener pero soy asi, SIENTO y me guio por ello, mi cabeza o mi razonamiento, como querais llamarlo, no tiene el menor control sobre mis actos sólo el CORAZÓN es el que manda en mí. Quizás ese sea el fallo... que mi órgano vital aun sigue latiendo.

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